El Perú se encuentra entre los 30 países con mayor estrés hídrico del planeta. Lima, la segunda ciudad más grande construida sobre un desierto, dispone de solo 125 m3 de agua por habitante al año, ocho veces menos del umbral de escasez definido por la OMS.
Según la Autoridad Nacional del Agua, más del 80 % de los recursos hídricos del país se concentran en la vertiente amazónica, mientras que la costa, donde vive el 70 % de la población, cuenta con menos del 2 % del total. Frente a esta desigualdad, el sector privado peruano viene asumiendo un rol decisivo para innovar en la gestión del recurso y contribuir a la seguridad hídrica.
En ese contexto, Aquafondo Fondo de Agua para Lima y Callao, con el respaldo del Global Water Partnership Sudamérica, reconoció con el Sello Empresa Hídricamente Responsable (EHR) 2025 a diversas compañías en la categoría Innovación en Agua, destacando modelos tecnológicos, sostenibles y replicables.
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Uno de los casos más destacados es Fénix Power, que con una inversión superior a S/ 30 millones desarrolló una planta desalinizadora de agua de mar en Chilca (Cañete). Este sistema garantiza el abastecimiento gratuito de hasta 2 000 m3 diarios de agua potable en convenio con el gobierno local, beneficiando a más de 12 mil vecinos. En una década, la planta ha entregado más de 3.6 millones de m3 de agua a la red municipal, elevando la disponibilidad diaria de 2 a 12 horas y reduciendo hasta 98 % los costos familiares.
La iniciativa ha entregado más de 3.6 millones de m3 de agua potable a la red municipal en una década, elevando la disponibilidad de 2 a 12 horas diarias, reduciendo enfermedades gastrointestinales y generando ahorros de hasta 98 % en los costos familiares por consumo de agua.
El modelo, basado en valor compartido, incluye monitoreo socioambiental participativo y educación sobre el uso responsable del agua, consolidándose como un referente para zonas costeras con escasez hídrica.
Asimismo, Esmeralda Corp implementó un sistema de tratamiento y reúso total de sus aguas residuales industriales y domésticas, destinándolas al riego de más de 1.3 millones de m2 de áreas verdes municipales en San Juan de Miraflores. Con una inversión de S/ 900 mil, la empresa reutilizó cerca de 240 mil m3 de agua tratada entre 2024 y 2025, reduciendo la presión sobre fuentes de agua potable y cumpliendo los estándares de la OMS. “Trabajamos hace más de 15 años por el manejo responsable del agua y hoy, gracias a la economía circular, ayudamos a mantener los parques que tanto necesita Lima”, señaló María Luisa Flores, gerente de sostenibilidad de la empresa.
Newmont también fue reconocida por su aplicación Yakumóvil, que mejora la gestión comunitaria del agua potable en Cajamarca, beneficiando a más de 160 mil personas; mientras que Netafim impulsa el riego tecnificado en agricultura familiar, con 49 hectáreas instaladas y más de 600 agricultores capacitados en todo el país.
Estos proyectos evidencian que la innovación hídrica impulsa tanto la eficiencia como la equidad en el acceso y la sostenibilidad ambiental. “Casos como estos confirman que el sector privado puede generar un impacto tangible, contribuyendo al bienestar de miles de peruanos y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, finalizó Mariella Sánchez, directora ejecutiva de Aquafondo.
La categoría también destacó a Orygen, Tecnofil, Rotoplas y Cía. Industrial Nuevo Mundo por sus iniciativas de gestión responsable del agua.
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