Hernán Lanzara, presidente de la Comisión de Integridad y Lucha contra la Corrupción de la Cámara de Comercio de Lima nos cuenta en esta entrevista los orígenes del Premio Ramón Remolina Serrano que, junto con el Semillero de Formación de Futuros Funcionarios y Servidores Públicos, es parte de los esfuerzos de la CCL por impulsar una mejor sociedad.
Usted fue uno de los impulsores del Premio Anual al Periodismo Ramón Remolina Serrano ¿cómo surgió la idea?
En el año 2004, como Cámara de Comercio de Lima, quisimos poner en valor la relación que mantenía nuestro gremio con la prensa. Muchas instituciones, por el Día del Periodista, acostumbraban organizar actividades como almuerzos o les mandaban regalos a los periodistas, pero nosotros teníamos una política de no dar obsequios, así que, conversando, surgió la idea de crear un concurso y premiar los mejores trabajos periodísticos. En ese entonces, yo era segundo vicepresidente de la Cámara y era representante de Coca-Cola, siendo esta empresa la primera entidad que financió los premios.
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¿Y porqué Ramón Remolina Serrano?
Él fue un gran representante empresarial y pensador económico, defensor de la libre empresa y de la economía de libre mercado a través de una columna de opinión que tenía en el diario El Comercio. Además, entre 1988 y 1990 presidió nuestra institución en momentos de crisis económica. Ramón Remolina, a la par que defendía los intereses del país y del sector empresarial, mantuvo una relación cordial con los medios de comunicación social, elevando la imagen institucional de la Cámara de Comercio de Lima. Por ello, cuando surgió la idea de crear el premio de periodismo decidimos ponerle su nombre.
¿Por qué cree que este premio anual ha logrado mantenerse y llega a sus 21 años?
El premio desde su creación tuvo varios méritos. Primero que es un concurso para premiar a los mejores trabajos periodísticos elegidos por un jurado independiente; segundo, que se propuso que los temas sobre los que debían tratar los artículos, reportajes o notas tenían que tener una vinculación con el desarrollo económico del país, con el sector empresarial o con la facilitación del desarrollo del comercio y de la libre empresa. Entonces, se buscó siempre destacar la vinculación del sector empresarial con los medios de comunicación y reconocer el trabajo de aquellos periodistas que no solamente escribían sobre temas de política o de otras especialidades, sino sobre el quehacer económico del país.
¿Y usted diría que esos objetivos se han cumplido?
Yo creo que sí. La Cámara ha logrado desarrollar a lo largo de los años una vinculación positiva con los medios de comunicación, sobre todo de respeto y de consecuencia. Por eso también contamos con el Premio Presidente de la Cámara de Comercio de Lima que se entrega a medios, periodistas, plataformas que con su trabajo, con lo que comunican, con la información que transmiten, dan a conocer las dificultades que enfrenta el sector empresarial.
¿Qué temas se han priorizado?
Son diversos los temas, como la seguridad o la problemática laboral que son cruciales para que el empresariado pueda cumplir y llevar a cabo su labor; pero también los temas que atentan contra la economía, el trabajo formal y la propia democracia como la corrupción y las economías ilegales que precisamente es el tema de este año. Entonces, yo sí creo que efectivamente la iniciativa de llevar adelante el concurso y su permanencia, a pesar de las dificultades como la pandemia, muestran el espíritu que anima a la Cámara y el temple que tenemos los empresarios para poder salir adelante y seguir adelante.
¿Sin buena información podría haber libre mercado o libre empresa?
El mundo de la noticia, el mundo de la comunicación es muy competitivo y muchas veces lo que está permanentemente en el aire es el escándalo, la controversia, la farándula, pero iniciativas como nuestro premio ayudan a captar la atención sobre temas base como la sustentabilidad, la gestión eficiente, respeto al consumidor, compliance, integridad. En la CCL hemos creado comisiones que estudian estos temas y el concurso suma en nuestro objetivo de construir un entorno favorable para el desarrollo de los negocios.
El premio también ha permitido dar a conocer talentos del periodismo y de adentrarlos en estos campos que son muy importantes para el país.
Contar con buena información es clave en la actualidad. Vivimos en una vorágine de fuentes que no son necesariamente confiables. En este mundo de la posverdad es importante que iniciativas como nuestro premio permanezcan y den a conocer cosas positivas.
SEMILLERO
¿Es parte de generar un entorno propicio para el desarrollo?
Nuestra primera tarea es generar un empresariado eficiente, positivo e íntegro, que sea formal y que tenga las condiciones para desarrollarse. Lo hacemos con el premio, pero también a través de nuestros centros de capacitación. Además, entendemos que el empresariado tiene que estar acompañado por una burocracia calificada, que el Perú tiene, pero que debe ser reforzada y fortalecida por una carrera del servicio civil de alto nivel y por la meritocracia. Ante ese escenario, conscientes de que no solo debemos criticar, es que en la Comisión de Integridad y Lucha contra la Corrupción de la CCL, con el apoyo de la Presidencia y del Consejo Directivo, desarrollamos el Semillero de Formación de Futuros Funcionarios y Servidores Públicos.
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Precisamente acaban de empezar las clases de este Semillero ¿qué metodología se implementa?
Acabamos de empezar el período de clases de la tercera edición del Semillero. Hemos seleccionado un grupo de 80 participantes, con participación remota de jóvenes de regiones y presencial de los participantes de Lima, para complementar la formación que les dan sus universidades. Gracias a la colaboración generosa de varios especialistas, que no cobran nada, la Cámara puede transmitir a los jóvenes universitarios lo que implica la responsabilidad de asumir la función pública, los retos, los privilegios y los riesgos incluidos. No debemos olvidar que muchos de los funcionarios públicos terminan con denuncias no por malas acciones, sino por no saber manejarse frente a determinadas circunstancias. Esta formación se trabaja a través de exposiciones, de ejercicios prácticos, talleres, conferencias sobre la experiencia de vida de destacados funcionarios públicos como ministros, directores generales, procuradores, entre otros, además de un programa de visitas a instituciones públicas para que conozcan desde dentro la función del servidor público.
Debe ser muy difícil para un joven recién egresado soportar las presiones de las mafias allí enquistadas en las instituciones estatales
Sí, es difícil para los jóvenes y también para los buenos funcionarios que tienen experiencia enfrentar esas presiones, pero sí se puede. Hay que darles más apoyo para que puedan tener una formación y remuneración adecuada y consolidar espacios donde puedan trabajar de manera íntegra, con controles y supervisión adecuados. Así, poco a poco iremos desterrando estos pequeños o grandes grupos enquistados en algunas instituciones. También se tendrá que ir cambiando la cultura del ciudadano. No podemos seguir celebrando la viveza criolla, la trampa. La naturaleza humana nos puede llevar a querer hacer algo malo, pero debemos tener claro que hacerlo significa restarle el derecho a otra persona, que estás abusando de tu ingenio, de tu tamaño, de tu fuerza. Ese respeto por los demás es lo que sirve de caldo de cultivo para el positivo, para poder germinar una nueva sociedad. Son esas las cosas que buscamos inculcar en los jóvenes y por eso se llama semillero, porque buscamos sembrar semillas positivas e íntegras en las distintas instituciones.
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