El presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Roberto De La Tore, afirmó que las economías criminales ya no representan únicamente un fenómeno delictivo, sino que hoy se posicionan como un sistema de “gobernanza criminal” que opera e influye en diferentes mercados.
Sostuvo que actualmente las redes criminales vienen operando bajo lógicas empresariales, con capacidad de infiltrarse en cadenas logísticas, manipulan instrumentos financieros, compran voluntades y desafían abiertamente al Estado de derecho.
“Ante este complejo panorama se requiere una respuesta integral que articule al Estado, el sector privado, la academia y la cooperación internacional”, enfatizó Roberto De La Tore durante la presentación del libro “Los nuevos desafíos de las economías criminales: estudios de casos latinoamericanos”, evento organizado por la CCL en alianza con la Fundación Konrad Adenauer (KAS).
Esta publicación, escrita por Víctor Guerra, abogado internacional y especialista de asuntos legales y cumplimiento, analiza la creciente amenaza que representa la estructura del crimen organizado en América Latina y constituye una herramienta valiosa para funcionarios, operadores de justicia, académicos, investigadores, y ciudadanos comprometidos en enfrentar la criminalidad.
Panel de discusión
La jornada también contó con un panel de discusión conformado por coautores de la publicación en su calidad de expertos, como el general Juan Carlos Buitrago, exdirector de la Policía Fiscal y Aduanera de Colombia; Juan Carlos Sainz-Borgo, vicerrector de la Universidad para la Paz (UPEACE); y Lucía Nuñovero, abogada experta en política criminal, siendo moderador Víctor Guerra.
En este espacio se abordó el impacto de las economías criminales en la gobernabilidad, el Estado de derecho y la seguridad ciudadana en la región, así como el planteamiento de estrategias integrales a nivel regional y global para enfrentar esta problemática que trasciende fronteras.
La clausura del evento estuvo a cargo de Robert Helbig, representante de la KAS en el Perú, quien resaltó la necesidad de comprender a fondo la operatividad de las organizaciones criminales en la región.
Ello considerando que estas redes emplean tácticas cada vez más sofisticadas, incluyendo el uso de tecnologías de punta para infiltrarse en el sistema financiero y expandir su influencia.



