Comercio Exterior

El arándano en la era de la valorización de la calidad

¿Qué pasaría si un productor pudiera anticipar qué variedades de arándanos generarán una prima antes de sembrarlas? ¿Y si los exportadores negociaran con datos en mano que demuestren el valor de su fruta? Estas interrogantes, que hasta hace poco parecían hipotéticas, hoy empiezan a tener respuesta con la llegada del Índice de Precio-Calidad de Perú (PQI, por sus siglas en inglés).

La industria global del arándano atraviesa una encrucijada. El rápido crecimiento de la producción ha abierto mercados, pero también ha generado presiones: márgenes más estrechos, competencia creciente y consumidores mucho más exigentes. En este nuevo escenario, la calidad ya no es un valor intangible, sino un factor medible que define la rentabilidad.

 

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El PQI se presenta como la primera herramienta estandarizada capaz de conectar la calidad varietal con los resultados de precios. Su relevancia radica en que traslada el debate de las percepciones a la evidencia, permitiendo tomar decisiones con base en datos confiables y verificables.

Para los productores, representa claridad sobre qué variedades mantener, replantear o reemplazar. Para los exportadores, ofrece mayor fuerza en la mesa de negociación; en tanto, para importadores y minoristas, alinea la calidad de la fruta con las expectativas del consumidor. En el caso de inversionistas y responsables de política pública, es un marco de referencia que fortalece la competitividad del sector. Estamos ante un cambio de paradigma: en un mercado saturado, el éxito no dependerá de colocar más fruta, sino de colocar la fruta adecuada.

Como bien resume Colin Fain, CEO de Agronometrics, “el PQI es más que datos; es una brújula para la industria”. Una brújula que permitirá transformar la complejidad en claridad y esa claridad en mejores decisiones para todos los eslabones de la cadena.

 

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