En estos tiempos de grandes cambios donde la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en herramienta clave para el desarrollo de las empresas y personas, surge la interrogante: ¿es hoy oportuna una adecuada regulación?
Durante la conferencia sobre “Regulación de la ética en Inteligencia Artificial” en el IX Congreso Internacional de Compliance y Lucha Anticorrupción, el experto Ignasi Belda, director general de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), explicó que el nuevo Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) no solo establece obligaciones para empresas y desarrolladores, sino que también define usos completamente prohibidos de esta tecnología en la Unión Europea.
Belda destacó que estas prohibiciones se fundamentan en la defensa de los derechos fundamentales, la no discriminación y la protección de la privacidad.
Cabe mencionar que la referida norma entró en vigor desde el 1 de agosto de 2024 y su plena aplicación está prevista para el 2 de agosto de 2026, con el fin de que las empresas puedan adaptarse.
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¿Qué prácticas de la IA estarán prohibidas?
Policía predictiva: queda vetado el uso de sistemas que intenten anticipar delitos basados en perfiles personales o históricos de conducta.
Social scoring: no se permitirá calificar a los ciudadanos con sistemas de puntuación social que afecten su acceso a servicios o derechos.
Manipulación subliminal: se prohíben las herramientas que alteren el comportamiento de las personas sin que estas lo perciban.
Explotación de vulnerabilidades: no se podrán usar sistemas de IA que manipulen a menores o colectivos vulnerables.
Reconocimiento biométrico masivo en espacios públicos: en principio está prohibido, con excepciones muy limitadas para casos de seguridad nacional o delitos graves.
Reconocimiento de emociones en escuelas y trabajos: vetado por considerarse una invasión desproporcionada en la privacidad.
Reconocimiento facial no autorizado: no se podrán construir a partir de imágenes de internet o cámaras de vigilancia.
Ética como base de la regulación
Según el experto, estas medidas reflejan la voluntad europea de poner la ética en el centro de la regulación tecnológica, evitando que la IA se use de forma inadecuada donde se ponga en riesgo la libertad o la dignidad de las personas.
En este marco, sostuvo que su institución será la autoridad encargada de vigilar dicho cumplimiento en España, en coordinación con la Comisión Europea y el resto de Estados miembros.
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