Los programas Reactiva Perú, FAE-MYPE, FAE-TURISMO, FAE-AGRO, PAE-MYPE, FAE-TEXCO, IMPULSO MYPERU y el Programa de Garantías Covid-19 contribuyeron con financiamiento, otorgamiento de garantías y la reprogramación de créditos a empresas y personas naturales al objetivo del Estado de hacer frente a la crisis provocada por la Covid-19 y frenar el colapso empresarial, preservar la cadena de pagos, evitar un cierre masivo de empresas, la pérdida de empleos e ingresos y mantener la estabilidad del sistema financiero.
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Sin duda, el programa más importante por su alcance y volumen es Reactiva Perú, en adelante Reactiva, el cual se instauró como un programa sin precedentes enmarcado dentro de un conjunto de iniciativas diseñadas para mitigar los efectos negativos de la pandemia de la COVID-19. La idea fue clara, ofrecer créditos con garantía estatal para mantener a flote a las empresas y garantizar la liquidez en el sistema productivo.
A inicios del programa, en diciembre de 2020, el saldo de crédito otorgado por Reactiva ascendía a S/ 56 211 millones, con base en cifras de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). El sector Comercio concentraba la mayor parte de estos fondos (39.3 %), seguido por Manufactura (14.7 %), Actividades inmobiliarias (13.1 %) y Transporte y comunicaciones (10.1 %).
Respecto al tipo de empresa, el 23.9 % de los créditos se dirigió a micro y pequeñas empresas (Mypes), el 45.6 % a medianas empresas y el 30.4 % restante a grandes empresas y corporaciones. Accedieron al programa 486 884 empresas, de las cuales el 92 % fueron Mypes.
Reactiva llegó a representar alrededor del 7.2 % del PBI nacional logrando aliviar las tensiones financieras en aproximadamente el 21 % del universo empresarial peruano si se considera las cifras de tejido empresarial publicadas por el Ministerio de la Producción.
Situación al 2025
Al cierre del primer trimestre 2025, el saldo de créditos del Programa Reactiva se redujo a S/ 1 224 millones, lo que implica una caída del 76 % respecto al saldo registrado en marzo 2024 y del
98 % frente al cierre de 2020, con lo cual el saldo vigente representa apenas el 2.8 % del total colocado a inicios del programa.
En términos de la distribución sectorial del saldo pendiente, el sector Comercio concentra el 28.5 % del total, seguido por Manufactura (13.2 %) y Transporte y almacenamiento (11.3 %). Un dato a destacar es que las Actividades Inmobiliarias, que pese a haber sido el tercer sector más beneficiado en las etapas iniciales del programa, actualmente representa solo el 1.7 % del saldo por pagar.
Saldo pendiente de Reactiva
En el periodo comprendido entre marzo de 2024 y marzo de 2025, cuatro sectores mostraron avances significativos en el proceso de cancelación de sus obligaciones. Destaca el caso de Actividades Inmobiliarias, que redujo su saldo pendiente en 97.4 %. Le siguen Administración pública y defensa (-86.4 %), Electricidad y gas (-83.0 %) y Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (-80.1 %), mostrando un cierre acelerado de sus deudas dentro del periodo analizado.
Otros sectores tuvieron un desendeudamiento más lento. Así, Otros servicios apenas logró una reducción del 38.6 %, mientras que Actividades de los hogares disminuyó su saldo en 62.0 %, y Actividades financieras en 70.0 %.
A marzo 2025, el 98.5 % del saldo pendiente de Reactiva se encuentra en manos de la banca múltiple, pero cuya participación en su cartera total de créditos empresariales apenas representa el 0.6 %.
Es importante recordar que en el punto más álgido de la crisis año 2020 los créditos del Programa Reactiva llegaron a representar el 24 % de la cartera de créditos empresariales de la banca, 22.3 % de la cartera de las cajas rurales y 12.1 % de las cajas municipales. A partir de 2022, estos niveles comenzaron a normalizarse, y al primer trimestre de 2025, la participación promedio de Reactiva dentro de los créditos empresariales bordea el 0.3 %.
Beneficios de Reactiva Perú
Más allá de las cifras financieras, un estudio reciente del 2025 publicado por el Banco Central de Reserva del Perú reafirma los efectos positivos en el empleo, salarios, ventas, utilidades operativas, producción e inversión que se consiguieron. El estudio muestra que los impactos de Reactiva fueron más pronunciados entre las empresas de menor tamaño y en los sectores más afectados por la crisis como Comercio, Servicios y Transporte.
Con relación al empleo, el documento menciona que un incremento del 1 % en los préstamos por Reactiva habría contribuido con un 0.4 % al crecimiento del empleo de las microempresas.
La experiencia de Reactiva ha demostrado que, en contextos de crisis, la respuesta rápida y coordinada entre el Estado y el sistema financiero puede marcar la diferencia entre la supervivencia y la desaparición de miles de empresas. Sin embargo, también ha dejado en evidencia que no todas las empresas estuvieron preparadas para acceder a estos instrumentos por falta de formalidad o capacidad financiera acreditada.
Por ello, resulta imperativo que las Micro, pequeñas y medianas empresas fortalezcan su salud financiera, mejoren sus prácticas contables y eleven sus niveles de bancarización. Solo así estarán en condiciones de acceder a futuros programas de garantía o financiamiento preferencial.

El año 2020 los créditos del Programa Reactiva llegaron a representar el 24 % de la cartera de créditos empresariales de la banca.
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