Los acontecimientos políticos pueden provocar efectos significativos en la economía, particularmente en indicadores de corto plazo. En el caso del Perú, la economía ha atravesado en los últimos años una serie de episodios que es interesante medir su impacto. Este análisis abarca el periodo comprendido entre la renuncia del expresidente Pedro Pablo Kuczynski y la vacancia del expresidente Pedro Castillo, considerando los eventos más relevantes ocurridos de manera cronológica.
Se ha elegido desde la renuncia del ex presidente PPK hasta la vacancia del expresidente Castillo. Los hechos cronológicamente son los siguientes:

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El análisis nos muestra que los mercados financieros reaccionan de manera inmediata ante episodios de incertidumbre política, reflejándose principalmente en indicadores bursátiles y en el tipo de cambio, ambos sensibles a las expectativas de corto plazo.
Sin embargo, la información analizada muestra también que no se observan impactos significativos en los indicadores del sector real, fiscal, monetario ni externo. En otras palabras, la inestabilidad política altera indicadores de alta frecuencia y no en la actividad económica.
A lo largo del informe se constata que los sólidos fundamentos macroeconómicos, como la inflación controlada, bajo déficit fiscal y reservas internacionales óptimas, han permitido que la economía mantenga su estabilidad frente a distintos hechos políticos, esperados o no, que ha enfrentado el país en los últimos años.
Renuncia de PPK y asunción de Martín Vizcarra
La renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski, ocurrida el 23 de marzo de 2018 provocó una reacción moderada en los mercados financieros. El riesgo país (EMBIG Perú) subió levemente desde el día previo a la renuncia, manteniéndose por encima de los 150 puntos básicos durante una semana, reflejando la incertidumbre y el riesgo político. Diez días después el riesgo país se ubicó nuevamente por debajo de los 150 pb.
El tipo de cambio y el spread cambiario se mantuvieron estables. Los indicadores de rentabilidad de la BVL no mostraron variaciones significativas, sin embargo, el monto negociado diario aumentó hasta S/ 126.2 millones el 26 de marzo, retornando en los siguientes días a niveles por debajo de los S/ 50 millones diarios.
Vacancia de Vizcarra, asunción de Merino y Sagasti
La vacancia del presidente Vizcarra y la asunción de Manuel Merino el 10 de noviembre de 2020 tuvieron un impacto inmediato y negativo en los mercados financieros. Ese día, el Índice General de la BVL (IGBVL) y el Índice Selectivo (ISBVL) retrocedieron 6.5% y 4.6%, respectivamente.
De manera simultánea, el tipo de cambio compra superó los S/ 3.60 por dólar, manteniéndose en ese nivel durante una semana, hasta la asunción de Francisco Sagasti el 17 de noviembre, hecho que contribuyó a estabilizar gradualmente las expectativas. El spread cambiario se mantuvo prácticamente inalterado y el riesgo país no presentó variaciones significativas, por una percepción externa de riesgo que se mantuvo estable pese a la inestabilidad política.
Elecciones presidenciales
Los resultados de la primera vuelta electoral del 11 de abril de 2021, que determinaron el pase de Pedro Castillo y Keiko Fujimori a la segunda vuelta, generaron una reacción inmediata en los mercados financieros. El Índice General de la Bolsa de Valores de Lima (IGBVL) retrocedió 1.8%, mientras que el Índice Selectivo (ISBVL) cayó 2.1% al día siguiente del anuncio. En paralelo, el riesgo país (EMBIG Perú) aumentó de 152 puntos básicos (viernes 9) a 159 (lunes 12) y 164 (martes 13 de abril), alcanzando un máximo de 188 puntos el 22 de abril, reflejando un aumento en la incertidumbre política.
El tipo de cambio mostró una tendencia alcista sostenida durante las semanas siguientes, a medida que se intensificaba la polarización electoral.
En la segunda vuelta, el 6 de junio de 2021, se observaron reacciones similares, pero de mayor magnitud. El 7 de junio, los índices bursátiles registraron las caídas más pronunciadas del periodo: el IGBVL retrocedió 7.7% y el ISBVL 10.1%. Previamente, el viernes 4 de junio, el monto negociado en la bolsa había superado los S/ 110 millones, evidenciando una mayor actividad ante la expectativa electoral. Ese mismo 7 de junio, el tipo de cambio venta superó los S/ 3.90 por dólar, mientras que el spread cambiario alcanzó su punto más alto (S/ 0.029) entre todos los episodios políticos analizados.
Asume presidencia Castillo
Tras la juramentación del presidente Pedro Castillo el 28 de julio de 2021, se consolidó la tendencia observada en los días previos de volatilidad en los indicadores financieros. En nueve de los diez días siguientes, la BVL registró caídas en su rentabilidad, reflejando la incertidumbre de los inversionistas frente al nuevo escenario político.
El tipo de cambio se estabilizó por encima de los S/ 4 por dólar, nivel que se mantuvo durante el resto de 2021, evidenciando una fuerte demanda de dólares y una salida importante de capitales. Por su parte, el riesgo país (EMBIG Perú) superó los 190 puntos básicos en los días posteriores al cambio presidencial, aunque hacia fines de agosto retornó a niveles inferiores a 180 puntos básicos, por la reducción en la percepción de riesgo soberano.
Vacancia de Pedro Castillo y asunción de Dina Boluarte
La vacancia del presidente Pedro Castillo y la juramentación de Dina Boluarte el 7 de diciembre de 2022 generaron reacciones mixtas en los mercados. Durante los cinco días posteriores, los índices de la Bolsa de Valores de Lima marcaron ligeras caídas. En contraste, el tipo de cambio y el spread cambiario permanecieron estables. El riesgo país —que había alcanzado 201 puntos básicos el día del intento de cierre del Congreso— descendió temporalmente en los días siguientes y luego osciló en el rango de 190 a 209 puntos básicos, mostrando una estabilización gradual tras la transición presidencial.
Finalmente, la vacancia de Dina Boluarte el pasado viernes 10 de octubre y la asunción de José Jerí tuvieron poca incidencia en los mercados financieros y, esta vez, fueron rápidamente superados. Incluso el dólar siguió debilitándose debido a factores internacionales que pesaron mucho más que la crisis de gobernabilidad.
Como se ha visto, los cambios políticos han tenido efectos inmediatos en los mercados financieros, reflejando la sensibilidad del país a la incertidumbre política. Sin embargo, la solidez macroeconómica continúa siendo esa barrera que hace que los shocks tengan efectos transitorios en nuestra economía.
Finalmente, para el nuevo gobierno entrante, las lecciones son claras. Es necesario sostener la disciplina fiscal, evaluando y controlando el crecimiento del gasto público. Dirigir los recursos de todos los peruanos a elevar la productividad, mejorar la infraestructura y dar una mayor seguridad ciudadana.
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